Pesca con profundizador
El sistema más utilizado para la pesca de currican de fondo es el que se utiliza un aparato llamado profundizador. El profundizador permite bajar el cebo a la profundidad elegida proviniéndose de un cuerpo pesado, generalmente una bola de plomo, que por su peso hace bajar el sedal con el cebo. El sedal está unido al plomo por una pinza de presión, que en la picada del depredador se libera de su unión. Al quedar liberado el sedal de la pinza y ser la longitud mucho mas inferior de línea entre la caña y el pez que en los anteriores sistemas de dacron plomado y monel, el pescador mantiene la sensibilidad de pesca intacta desde principio de la picada.
Además los profundizadores van provistos de un contador que nos indica en todo momento la profundidad donde se encuentra el plomo. Aunque la profundidad que indica no se corresponde a la profundidad real, debido al ángulo que se obtiene por la presión del agua al movimiento del barco sobre el plomo, si que permite una aproximada idea de donde se encuentra el cebo. Provistos de una sonda y del contador del profundizador, podemos recorrer los fondos de forma más exacta que con los anteriores sistemas descritos.
Muchos son los seguidores en el uso del profundizador, pero su inconveniente de tener que subir y bajar la pesada bola de plomo, cada vez que se quiere revisar o cambiar el cebo, tiene detractores.
Los fabricantes de profundizadores han incorporado un motor eléctrico, en algunos modelos de profundizador, que permite dar solución al problema de tener que subir y bajar manualmente la bola de plomo. En los últimos años con la entrada de la tecnología digital, se pueden encontrar profundizadores que permiten acciones sorprendentes, aunque su elevado precio y su tecnología sofisticada, no está para todos.
El problema del profundizadore eléctrico está en que cualquier fallo o avería eléctrica, lo deja sin posibilidad de trabajo y por lo tanto de pesca, al no tener ningún sistema manual que lo sustituya en caso de avería.
La gran variedad de marcas de profundizadores que hay en el mercado dan al pescador un abanico de posibilidades, según sus gustos y posibilidades.
